En México han existido, existen y seguramente seguirán existiendo algunas obras civiles que, una vez iniciadas, nunca se terminan, tal es el caso de Puerto Madero en el estado soberano de Chiapas, el que pese al gran valor estratégico aparente que representa para la sociedad, permanece inconcluso, obsoleto y abandonado.
Las iniciativas para la construcción del puerto datan de los siglos XIX y XX, naciendo erráticamente con serias atrofias y limitaciones como un puerto exportador agrícola, dedicado a la transportación y la comercialización de productos llamados "exóticos", de gran valor en el mercado internacional, y los que gracias a la apertura comercial que experimentó México durante aquel periodo, propició un auge en la producción y el consumo de los diferentes bienes agrícolas tropicales producidos en la región.
En este artículo se consignan paso a paso las iniciativas que condujeron a lo que ahora constituye la infraestructura portuaria de Puerto Madero, misma que visualmente aparece materialmente abandonada.